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Este blog está dedicado a D. PABLO PARELLADA MOLAS, alias "MELITÓN GONZÁLEZ". Porque... “EN CUESTIONES DE CRITERIO HUELGA TODA DISCUSIÓN; SIEMPRE TIENE LA RAZÓN EL QUE ESTÁ EN EL MINISTERIO”.

17 junio 2023

"Las de siempre" (1914)

 


 
-¿Quiénes son las que han pasado?

-Son las de Siempre, señor.







LAS DE SIEMPRE 


Si viene á la población 

un personaje cualquiera, 

que por su elevada esfera 

se encuentren en la estación autoridades civiles, 

clero, jefes, generales, 

los guardias municipales 

y serenos y alguaciles, 

á las de Siempre 

verás vestidas como de fiesta, 

pues á funciones como ésta 

ellas no faltan jamás.

Cuando se repite el caso 

de anunciarse la llegada 

de una persona encumbrada, 

á la que encuentran al paso 

le sacan á colación, 

sea ó no sea preciso, 

tienen el compromiso d

e bajar á la estación, 

porque si su señoría 

ó excelencia descendiera 

de su coche y no las viera, 

su excelencia, ¿qué diría?; 

ponerlas de oro y azul; 

y ellas, esto comprendiendo, 

á la estación van luciendo 

lo del fondo del baúl.

Silba el pito. Viene el tren; 

ya rebasa de la aguja; 

bulle, se apiña y estruja 

el gentío en el andén.

Las de Siempre, en ocasiones 

tales, tienen la costumbre, 

por entre la muchedumbre, 

abrirse paso á empujones; 

y á trueque de que la tela 

les destrocen del vestido, 

rara vez no han conseguido 

ponerse en la portezuela 

muy ufanas. Para el tren; 

al descender su excelencia 

le hacen una reverencia 

y... ¡adiós, que te vaya bien!;

pues aunque en hablarle insisten, 

en auto parte ligero, 

y ni se entera el viajero 

de que las de Siempre existen.

 Si celebra reunión, 

van á dar la cabezada 

á la persona llegada 

y se largan del salón 

contentas y en la creencia 

de que las miró al pasar; 

y en efecto: preguntar luego 

suele su excelencia 

al señor gobernador, 

que de asesor tiene al lado:

-¿Quiénes son las que han pasado?

-Son las de Siempre, señor.

Después, por la población 

van sus visitas haciendo 

y á todo el mundo diciendo 

que la persona en cuestión, 

ma’gré lo de excelentísima, 

fué con ellas muy tratable 

y estuvo lo más amable, 

atenta y cariñosísima.

Y... nada: á guardar el traje 

porque polilla no tenga, 

y á esperar hasta que venga 

algún otro personaje.


Por MELITÓN GONZÁLEZ.

Publicado en Madrid: Revista BLANCO Y NEGRO, 08-03-1914, página 37

Dibujo de Sileno.