UN MANIFIESTO
Un frescales, político
incipiente,
diputado salió por
Valdolores,
repartiendo a sus necios
electores
la circular siguiente:
“Electores soy Patricio
de la Tostada Traguera;
como yo, de mi carrera
saco escaso beneficio,
no gano para el puchero,
esta flácido mi abdomen
y estoy que me desespero
al verme así, pues soy Comen
dador de Carlos Tercero,
me presento diputado
por esta circunscripción
porque me encuentro embargado
embargado de emoción;
una emoción que yo siento,
que me ronda
por dentro del corazón,
y ante ustedes me presento
con una
honda
honda preocupación.
Veo a la Patria sufrir
por
estar
sus tierras sin cultivar;
a eso vengo yo ¡A labrar!,
a labrar mi porvenir,
si el voto me queréis dar,
o sea chupar del bote
y poder salir a flote
en el político mar.
Para poder alcanzar
el triunfo en la votación
de esta ciudad española,
necesito vuestra cola
vuestra colaboración.
Habéis de tener presente
que de engañaros no intento;
que si voy al Parlamento,
mi programa es el siguiente:
Seré, de acaparadores
y otros encarecedores
decidido defensor,
por un tanto al mes, por eso,
si me siento en el Congreso,
os confieso
sin rubor,
que he de buscar influencias
para que las subsistencias
adquieran precio mayor,
demostraré que dietas,
en lugar de suprimirlas,
es necesario subirlas
hasta treinta mil pesetas;
y aunque armen algarabía
aquellos que se preocupan
por los fondos del Estado,
pediré igual cesantía
que los ex ministros chupan
para todo ex diputado.
Me llevaré del Congreso
papel con membrete impreso
y sobres a centenares,
todo a costa del país,
a fin de emplearlo en mis
asuntos particulares.
He de procurar también
ser yo gobernador en
marítima población,
permitir la exportación
de lo que esté prohibido,
a cambio del consabido
tanto por cada cajón,
o tanto por tonelada,
pues ni de esto ni de nada tengo pizca de
aprensión,
ni me importa a mí un botón
que me censure la gente;
soy político incipiente
y acaricio la esperanza
de llenar bolsillo y panza
aunque la nación reviente.
Soy sincero, yo no miento,
y basta ya de palique
que mi manifiesto explique.
Quien quiera picar, que pique,
como el baturro del cuento, que pescaba sin
carnada
por inocencia infantil.
Valdolores, veinte, Abril.
Patricio de la Tostada.”
Por MELITÓN GONZÁLEZ. (Dibujo de Xaudaró)
