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Este blog está dedicado a D. PABLO PARELLADA MOLAS, alias "MELITÓN GONZÁLEZ". Porque... “EN CUESTIONES DE CRITERIO HUELGA TODA DISCUSIÓN; SIEMPRE TIENE LA RAZÓN EL QUE ESTÁ EN EL MINISTERIO”.

16 junio 2023

El Idioma Castellano (v. 1918)

 

EL IDIOMA CASTELLANO


Personaje: SEÑOR CALVO, de levita, con un pequeño ramo en el ojal.

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Pequeña sala. Centro, primer término, mesa con tapete elegante.

Discurso

Señores: un servidor, 

Pedro Pérez Baticola, 

cual la Academia Española, 

limpia, fija y da esplendor; 

pero yo lo hago mejor 

y no son ganas de hablar, 

pues le voy a demostrar 

que es preciso meter mano 

al idioma castellano, 

donde hay mucho que arreglar.

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 ¿Me quieren decir por qué, 

en tamaño y en esencia, 

hay esa gran diferencia entre 

un buque y un buqué? (El que lleva.)

¿Por el acento? Pues yo, 

por esa insignificancia, 

no concibo la distancia 

de presidio a presidió

ni de tomas a Tomás

ni del topo al que topó

de un paleto a paletó

ni de colas a Colás.

Mas dejemos el acento 

que convierte, como ves, 

las ingles en un inglés,  

y vamos con otro cuento.

¿A ustedes no les asombra 

que diciendo rico y rica

majo majachico y chica

no digamos hombre y hombra?

Y la frase tan oída de “el marido y la mujer” 

¿por qué no tiene que ser 

“el marido y la marida”?

Por eso no encuentro mal 

si alguno me dice cuala

como decimos Pascuala

femenino de Pascual.

El sexo a hablar nos obliga 

a, cada cual, como digo: 

si es hombre, “me voy contigo”; 

si es mujer, “me voy contiga”.

¿Por qué llamamos tortero 

al que elabora una torta, 

y al sastre, que ternos corta 

no se le llama ternero?

Como tampoco imagino, 

ni el Diccionario me explica, 

por qué al que gorras fabrica 

no se le llama gorrino.

¿Por qué las Josefas son 

por Pepitas conocidas 

como si fuesen salidas 

de las tripas de un melón?

¿Por qué el de Cuenca no es cuenco

bodoque el que va de boda, 

y al que los árboles poda 

no se le llama podenco?

Cometa, está mal escrito 

y por eso no me peta, 

¿hay en el cielo cometa 

que cometa algún delito?

Y no habrá quien no conciba 

que el llamarse firmamento 

al cielo, es un esperpento; 

¿quién va á firmar allá arriba?

¿Es posible que persona 

alguna acepte el criterio 

de que llamen monasterio 

donde no hay ninguna mona?

Si el que bebe es bebedor 

y el sitio es el bebedero 

hay que llamar comedero 

a lo que hoy es comedor

comedor será quien coma

como es bebedor quien bebe

y de esta manera debe 

modificarse el idioma.

¿Y vuestra vista no mira, 

lo mismo que yo lo miro, 

que quién descerraja un tiro 

dispara, pero no tira?

 Ese verbo y más de mil 

en nuestro idioma, son barro: 

tira el que tira de un carro, 

no, el que dispara un fusil.

De largo, sacan largueza 

en lugar de larguedad

y de cortocortedad 

en vez de sacar corteza.

De igual manera me quejo 

al ver que un libro es un tomo

será un tomo si lo tomo, 

y si no lo tomoun dejo.

Si se le llama mirón 

al que está mirando mucho, 

cuando mucho ladre un chucho, 

hay que llamarle ladrón; 

porque la sílaba on 

indica aumento, y extraño 

que a un ramo de gran tamaño 

no se le llame Ramón

ypor la misma razón, 

si los que estáis escuchando 

un gran rato  estáis pasando, 

estáis pasando un ratón.

¿Y no es tremenda gansada, 

en los teatros, que sea 

denominada platea 

lo que nunca platea nada?

¿Puede darse, en general, 

al pasar del masculino 

a su nombre femenino, 

nada más irracional?

La hembra del cazo es caza; 

la del velo es una vela

la del pelo es una pela; 

y la del plazo una plaza

la del correocorrea

la del musmusa; del cancana

del mesmesa, del panpana

y del jaleojalea.

Ya basta, para quedar

 convencido el más profano, 

que el idioma castellano 

tiene mucho que arreglar; 

conque basta ya de historias; 

si, para concluir, me dais 

cuatro palmas no temáis 

que yo os llame palmatorias. 


Por PABLO PARELLADA

Publicado en un libro con monólogos de Pablo Parellada editado por la SOCIEDAD DE AUTORES ESPAÑOLES, Madrid, 1918

Se publicaron diferentes versiones de este monólogo en verso. Además de ésta, se conoce otra más corta en la Revista BLANCO Y NEGRO, Madrid, número 1311, 02-07-1916, página 25.