AL ILUSTRADO Y SALADÍSIMO ESCRITOR
MELITON GONZÁLEZ
González (don Melitón):
declaro con hidalguía
que no me encuentro con fuerzas
para proseguir la lidia.
Su carta, llena de ingenio,
de gracia cortés y fina,
hace que yo me retire
maltrecho a la enfermería.
Llevo más de doce noches,
con sus respectivos días, devanándome
los sesos
para descifrar su epístola,
y hoy, ya rendido, anheloso,
muerto de sueño y fatiga,
habiendo perdido carnes
que en abundancia tenía
y tornádose mi faz
de colorada en pajiza,
tengo ¡ay de mi! que bajar
humildemente la vista
y exclamar: ¡no somos nada,
señores, en esta vida!
Porque para comprender
de una manera exactísima
las camelancias y yuegues
é
intrinutrias maldecidas,
que usté inventó con objeto
de acrecentar mis desdichas,
hay que ser doctor en las
ciencias morales y físicas,
y aprender catorce lenguas,
ocho muertas y seis vivas,
y manejar el latín
lo mismo que una bardila;
viajar por Europa entera,
estar un rato en las Indias,
leer á los Santos Padres,
estudiar sus santas hijas,
darse de calabazadas
tres horas contra una esquina,
alimentarse tan sólo
de legumbres y hortalizas,
para tener la cabeza despejada y
expedita
y, además de eso, tener
más paciencia que una hormiga.
Y como soy casi anciano
y apenas me quedan días
para aprender con provecho
ciencias morales y físicas,
leer á los Santos Padres
y estudiar sus santas hijas,
que alguna guerra me han dado
en mi juventud florida
(y cuenta que me refiero
al año de la Nanita),
por eso, amable colega,
haciendo mil cortesías,
me retiro por el foro
muerto de pena y de envidia,
porque el talento de usted
me subyuga y me fascina.
Ordene usted lo que guste,
si es que quiere que le sirva,
en lo cual tendrá un placer muy grande
el que abajo firma.
TOMÁS LUCEÑO
Publicado en BLANCO Y NEGRO
MADRID 09-03-1895página 16
Esta carta en verso es réplica a la carta en prosa CAMINO DEL MANICOMIO (CAMELANCIAS, YUEGUES É INTRINUTRIAS) que MELITÓN GONZÁLEZ le dedicó tres semanas antes en BLANCO Y NEGRO MADRID 16-02-1895 página 12 , y a quién sus Camelancias e Intrinutrias le dieron patente de de ingenio absolutamente original.
("Sr. D. Tomás Luceño: Después de leído lo que antecede, espero me dará usted la razón á mí y no á ese chiflado que transforma su nombre y apellido en Rꓱ RO. Usted verá si puede descifrar lo que significa eso.") (sic)
DON TOMÁS LUCEÑO Y BECERRA (1844 –
1933): dramaturgo
y poeta, prolífico autor de artículos de costumbres, de extraordinario ingenio
y gracejo, que contrastaba bastante con su porte serio y distinguido, con facilidad
para escribir versos humorísticos y anecdóticos.


